miércoles, 27 de diciembre de 2017

2017

Quedan pocos días para terminar este año. Y me pongo a pensar en cuando tenía 12 años y decía: "yo a los 20 ya estaré trabajando en lo que me gusta, a los 22 me casaré y poco después tendré hijos" Y tengo 24 y no he hecho ninguna de estas tres cosas.

Qué diferente vemos la vida con esa edad.

Este año he crecido un poco más, interiormente hablando. Me he dado cuenta que lo que yo estoy capacitada para dar a los demás no es lo mismo que los demás están capacitados a darme. Creía que las amistades que tengo ahora son "para siempre", pero no. He descubierto que somos diferentes y que lo que dicen de "los polos opuestos se atraen" es mentira. Se repelen, pero bien. Esto me ha servido, por otro lado, para acercarme más a otra persona que sí es como yo. Y me alegro haberlo conocido más este año. A veces tenemos personas a nuestro lado que pueden complementarnos, pero no nos damos cuenta porque creemos que lo que tenemos es lo que nos merecemos.

He aprendido a pasar de las personas. A ser yo e "ir a mi bola"

Me he dado cuenta que "aceptamos el amor que creemos merecer" y no el que nos corresponde porque nosotros lo creemos así. Esto lo aprendí después de pensar si una relación de amistad, como yo la consideraba, era verdadera o no. Y en realidad no lo era, pero yo creía que sí, así que la rompí. Esto es algo de lo que no me arrepiento. Muchas veces necesitamos estar solos y pensar qué es lo que queremos y hacia dónde queremos ir y ahí es donde nos damos cuenta de verdad quiénes somos.

Estoy en 3º de carrera y en uno de los exámenes parciales que hicimos fui una de las que sacó la nota más alta y me sentí orgullosa. No me lo esperaba para nada y cuando vi mi nota no me lo podía creer y pensaba todo el rato que ese examen no era mío o que el profesor se había equivocado. Pero no, saqué un 8,36 por mí, por mis méritos, por mi esfuerzo, por creer en mí (aunque todo el rato no lo haga) y me siento muy orgullosa por ello.

Este año no he viajado mucho. Solo fui de ruta por la noche a Valdeazores a escuchar el sonido de la naturaleza por la noche. La experiencia me gustó, pero estuvimos casi tres horas andando y encima no había baño (NO HABÍA BAÑO)

He descubierto a un cantante que me gusta: Beret y he hecho una de sus canciones mi favorita: la de Vuelve.

En febrero conocí a Chojin y fue IM-PRE-SIO-NAN-TE. La charla que dio sobre su libro fue diferente, porque él quería que le hiciésemos preguntas y YO FUI UNA DE LAS QUE LE HIZO UNA PREGUNTA DE TODOS LOS QUE ALLÍ ESTÁBAMOS (que no éramos pocos)

Este año también fue especial porque conocí a uno de mis escritores favoritos el 7 de Mayo: Blue Jeans. Me hice una foto con él y me firmó su último libro. Fue alucinante y un día que nunca jamás voy a olvidar.

En abril fui a Madrid y pasé con mi novio una noche, porque fuimos a ver un concierto. Me supo a poco, pero vimos la Puerta del Alcalá y El Retiro.

Ahora solo me quedan los exámenes de enero, que solo voy con tres asignaturas, porque en dos de ellas ya me examiné.

He descubierto nuevos libros en la carrera que me han gustado. Sigue sin gustarme sacar la basura, barrer y hacer la cama.

ME HE APUNTADO AL GIMNASIO y me encanta. Me sirve de vía de escape para desestresarme y huir de la rutina de la universidad. Estuve yendo de septiembre hasta noviembre e intentaba ir dos veces a la semana, pero mínimo una. Pero tuve que dejar de ir en diciembre, porque ya estaban los parciales y los trabajos. Cuando los termine, iré de nuevo porque tengo muchas ganas.

No hay comentarios:

Publicar un comentario