Tengo 24 años pero, para mí, sigo siendo esa niña de 15 años que pensaba que todo tipo de relaciones (amistad y amor, básicamente) serían para siempre. Pero el tiempo pasa, y aún intento convencerme a mí misma de que una amistad sí que puede ser para siempre (si se sabe cuidar)
Pero, ¡ay que ver! Parece que mi destino es tener a gente de paso por mi vida. Como si mi vida tuviese una puerta giratoria de la cual quien quiera puede entrar y salir a su antojo.
Sonará paradójico pero, sigo creyendo que hay gente de verdad ahí fuera. En algún lugar del mundo hay una persona que está esperando a que su vida y la mía se junten y seamos galaxias, estrellas, firmamentos, planetas.... Que seamos todo aquello para lo que nadie está preparado, pero que es lo soñado por muchos.
Todo esto viene a que, de un día para otro, puede llegar una persona completamente desconocida y ser el imán que necesitabas, o bien, llegar otro día en el que una persona con la cual has compartido años de tu vida pase a ser completamente desconocida.
Y eso me pasó a mí este verano.
Nos remontamos a julio. 2017. Ya llevaba en mente alejar a esa persona de mi vida. Pero, sin embargo, mi idea no era esa. Simplemente quería darle un toque de atención para que supiese que "estoy aquí" Por eso, como buena chica previsora, escribí en mi bloc de notas del móvil las palabras adecuadas para darle ese "toque de atención" a esa persona. Esperaba a que ella me hablara para quedar y vernos, porque hacía muchos meses que no nos veíamos y tenía ganas de pasar una tarde (o tardes) con ella. La echaba de menos (igual que a mis otras dos amigas)
Un miércoles de julio decidí no esperar a que me dijese de vernos y hablarle yo. Quería decirle lo que llevaba dentro de una vez por todas.
Yo soy de extremos: O mucho o poco. Nada de término medio. ¿Eso qué es?
Pues bien, decidí ser extremista e ir a por todas. Le conté cómo me había sentido durante todo este tiempo. Había visto que no me compensaba una amistad así, porque era como no tener nada. ¿De qué sirve tener una relación con alguien si no lo puedes ver? En esta situación, yo hubiese intentado por todos los medios tener a esa persona en mi vida, porque hemos pasado mucho juntas. Sin embargo, ella quiso no seguir nuestra amistad porque estaba cansada de tonterías, ya que éramos mayorcitas, y me dijo que cada una fuese por nuestro lado (ya que yo antes le dije que para tener una relación así mejor cada una por su lado pensando, como ya he dicho, que ella me diría un "lo siento" al menos)
Estuvimos dos horas hablando, donde ella solo sacaba lo que llevaba guardado dentro durante todo este tiempo que la he considerado mi amiga.
No la culpo. Ahora no.
Ella (y cualquiera) tiene derecho a decir cómo se sintió en un momento determinado de su vida con otra persona. Y fue en ése momento cuando me di cuenta que nuestra amistad no había sido verdadera, sino que ella fue dejando pasar el tiempo y guardándose cosas que le molestaban por el simple hecho de ir creando una "amistad parche" (porque no tenía más amigas, aparte de nosotras)
Esto no quita que me haya dolido todo lo que pasó. Sentí que no me merecía todas esas palabras. Y mi mayor miedo cada vez parecía hacerse más real: el quedarme sola me aterra.
Pero quizá la vida se trate de eso: de ir andando e ir encontrándote con personas que te aportarán y te quitarán cosas para después pasar a ser completamente dos extraños.
No hay comentarios:
Publicar un comentario