Sigo persiguiendo mi sueño. Ése que me llevó a caer dos veces y por el cual he sufrido tanto. Aunque la palabra sufrir suena aquí muy profunda, define exactamente cómo me sentía por aquel entonces. Pero así era el pozo donde me introduje sin apenas darme cuenta que era yo la que cavaba.
Ha pasado un año desde que comenzó esta aventura loca de ser independiente. Y he crecido. He madurado. He aprendido. Y he vivido.
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