Necesito un momento a solas que me rompa por completo, ya que es en estas circunstancias donde he descubierto algo más de mí.
Vivir es una manera divertida de morir. Qué ilógico. Qué irreal. Qué paradójico. Qué extraña es la vida.
Momentos a solas que enseñan más que todos los consejos del mundo. Momentos que, al fin y al cabo, están hechos para desvanecerse en la mente de cualquiera.
El silencio está lleno de palabras que expresan a gritos vacíos lo que nuestra mente quiere exteriorizar.
Es tarde y mi reloj se ha parado. Ojalá no avanzaran las manecillas tan rápido, porque siento que estoy perdiéndo(me) o perdiendo a secas.
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