I
Me pesa.
A veces cuesta.
Pensar que tienes la solución a los problemas de las personas me resta.
Estoy pasando por una etapa en la que las circunstancias hacen que mis ilusiones desaparezcan.
II
Soy persona. Parece una afirmación fácil y sencilla, pero hay ciertas personas que no ven más allá de su propia zona de confort.
Tengo sentimientos. Me duelen los comentarios despectivos, las prohibiciones, las malas caras, las rutinas....
III
Parece mentira pero, hay quien me pregunta cómo es que tengo todavía ilusión por venir a "la ciudad muerta" Y yo, antes, no sabía darle una respuesta a esa pregunta, pero mi ilusión estaba ahí siempre, constante, fuerte, decidida a no irse nunca. O eso creía yo.
La ciudad muerta no ha cambiado. Todo sigue exactamente en su sitio. A pesar de tiendas o bares que hayan abierto nuevos, todo está como ha estado siempre. Todo igual, como si el tiempo no hubiera pasado.
La gente crece. La gente cambia. Y yo tuve que experimentar y asimilar muchas cosas en tan poco tiempo.
Personas que creía que eran buenas, resulta que fueron las peores. Esto ha hecho que me distanciara.
Luego, vuelvo a la ciudad muerta y me encuentro con que el tiempo se ha parado. Los muebles de la casa son los mismos. Siguen en el mismo sitio. La gente hace las mismas cosas. Rutina. No pasa nada nuevo durante el día. Parece que todo está programado para hacerse tal y como lo dictó "alguien"
IV
Nunca me dejaron ser yo. Crecí con prohibiciones, con la palabra "no" antes de que formulara la pregunta. Nunca se tomaron en cuenta mis deseos, mis ganas de hacer algo. Me he sentido, durante muchísimo tiempo, como una muñeca con la que podían hacer lo que quisieran. He sido manejada.
V
Estoy cansada de pensar en los demás y ver que nadie piensa en mí.
VI
Pasa el tiempo y de la única cosa de la que no me arrepiento es de haberme ido de la ciudad muerta. La eché de menos en su momento. Pero, ahora que he pasado este verano, me pregunto si lo que de verdad he echado de menos es el tiempo que pasé aquí, ya que es lo único que conozco.
VII
Ahora tengo claro que no volveré a la ciudad muerta cuando sea el momento de hacer mi vida.
VIII
Este año quería coger el verano con ganas, disfrutar como lo hice el año pasado yendo a la piscina y a la playa muchas veces. Pero no ha sucedido.
Hay días en los que me he preguntado, ¿qué haces aquí si no eres feliz? ¿por qué pierdes el tiempo pasándolo mal cuando podrías estar disfrutando, en otro sitio, del verano que te has merecido por estar nueve meses estudiando y sin disfrutar de apenas nada?
IX
Sigo aprendiendo a alzar la voz. A decirle a los demás que no se pasen de la raya conmigo. Que tengo corazón y tengo sentimientos.
X
Quedan pocos días para que me vaya de la ciudad muerta. Estoy triste porque podrían haber sido las cosas de otra manera. Pero estoy contenta porque me gusta la vida que llevo. Me gusta salir y no estar mirando la hora, agobiada, pensando en que hay una persona en casa esperándome para estropear la tarde que he pasado en la calle. Estoy contenta porque no tengo que darle explicaciones a nadie de a dónde voy y puedo sacar mi coche cuando quiero. Estoy contenta por mí, por haber sido capaz de salir de mi zona de confort y comprobar que me ha salido bien y que ha sido lo mejor que he podido hacer en mis 25 (17) años.
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