viernes, 8 de junio de 2018

Tercero de filología: segundo cuatrimestre

Terminó tercero de Filología Hispánica. Y miro hacia atrás y me entra muchísima melancolía el ver que ya han pasado tres cursos y que estoy cada vez más cerca del final.

Este cuatrimestre se asemeja al primero. Fonética Histórica era la asignatura más difícil de este curso y, porqué no decirlo, de la carrera junto con lexicología. Pero, al final, me gustó el evolucionar palabras y ver qué han dado en español. Y es tan bonito todo lo que he aprendido hasta ahora que no sé si voy a tener palabras para explicarlo.

Esta carrera, hasta ahora, me ha dado solamente cosas buenas. ¿Quién me iba a decir a mí en primero, cuando me quedaron dos y me senté en aquel banco de la universidad, llorando, desilusionada, pesimista, pensando que yo no valía para esta carrera, ni para estar en la universidad? Sentía que mi sitio no estaba aquí. Y qué tonta fui.... Pero estaba tan embajonada que para mí era imposible ver más allá de las dos asignaturas que me habían quedado. Yo sentía ese momento como dos caídas que, para mí, era casi imposible saber cómo poner las manos y los pies para levantarme.

Durante todo este tiempo me he dado cuenta de que puedo más de lo que yo creo. Y que yo misma soy la que me pongo barreras por miedo a ver o sentir qué hay al otro lado, porque pienso que no voy a saber "controlar la situación". Y a eso es lo que yo llamo "la zona de confort"

Este cuatrimestre también he tenido dos asignaturas optativas en las que he tenido la oportunidad de presentarme antes de la fecha oficial de los exámenes e ir más libre en las otras tres asignaturas. Una de ellas era Retórica General. Ahí no había examen. Simplemente era hacer una exposición de un tema que quisiera delante de todo el mundo durante, mínimo, 10 minutos. Pensé que esa asignatura sería una buena oportunidad para intentar quitarme el miedo a hablar delante de todo el mundo y ser el centro de atención, pero no era consciente de lo que esto significaba hasta que no llegó el 14 de mayo: mi exposición. Yo elegí hablar de la carrera de Magisterio, porque soy Educadora Infantil y porque siempre he escuchado menosprecios a esta carrera tan bonita que, quien tiene ese sentimiento por educar a niños, lo sabe y lo siente. Y hubo un momento en el que me temblaban las manos y no paraba de sudar. Intenté calmarme y terminé la exposición. NO LO HABÍA PASADO TAN MAL EN MI VIDA. Pero era necesario pasar por ahí. Y me sirvió muchísimo. Y en la segunda asignatura teníamos parciales, así que no fue difícil aprobarla.

Las otras tres eran fáciles, a excepción de Fonética Histórica, como ya he dicho antes.

Estoy super contenta por haber llegado hasta aquí, de verdad. Cuando supe la última nota de la carrera me entró una ilusión y una emoción dentro de mí que lloré (como siempre)

También en este cuatrimestre me apunté a un curso de Inteligencia Emocional en el trabajo que duraba un mes y me gustó muchísimo. Hice tres exámenes por cada tema y uno final de los tres temas juntos y saqué un 9,29.

Así que la frase con la que puedo resumir este año es: "yo sí puedo"

No hay comentarios:

Publicar un comentario