Cogimos el tren hacia ninguna parte.
Nadie nos estaba esperando.
Comenzamos el camino de la mano, y lo acabamos separados.
Viviendo demasiado deprisa me di cuenta que perdí demasiado.
"Nos encontraremos", dijiste. No sabíamos dónde, ni cuando, ni el motivo.... No teníamos hora, ni lugar, ¿cómo pensamos que íbamos a llegar a algo si todo estaba en nuestra contra?
Queríamos más y acabamos perdiendo.
Mis sueños son precipicios que nunca jamás se harán realidad.
Querido diario : hoy es igual que ayer. ¿Qué ha cambiado? NADA.
¿Sabes que perdiendo también ganas?
Dijimos siempre, y nos quedamos con las ganas, con las dudas, con la ropa puesta y el reloj a mil por hora. Como mi corazón cada vez que te veía. Desbocado. Equivocado. Erróneo. Rápido....
Creíamos querer y queríamos creer que queríamos.
No hay comentarios:
Publicar un comentario