martes, 12 de agosto de 2014

Yo hoy me propuse ser feliz, ¿me acompañas?

Los golpes son como el despertador que te interrumpe la mejor parte del sueño, ya que te recuerdan que estás vivo y que rendirse es una forma inútil de morir.

Como cuando crees que es tu primer amor y luego es una vaga ilusión que se va alejando con el tiempo.

Ilusos somos si creemos que el tiempo va a hacer curar la cicatriz que nos hizo esa persona. Porque cuando el corazón dice "basta" no hay poder sobrehumano que le haga cambiar de opinión.

Y el mío va en decadencia. Muriendo, pero eso sí, siempre con una sonrisa. Que al menos cuando lo vean piensen : "ha muerto, pero feliz".

Somos como esa estrella fugaz que vemos sobrepasar el firmamento. Pedimos un deseo rápido por si no se cumpliera un segundo después. Qué equivocados estamos al pensar que una simple estrella fugaz va a cambiarnos la vida. Pero aún así, pedimos un deseo.

Somos el "por si acaso".

Y si de algo estoy segura es de que, si hubiera o hubiese, alguna vez en mi existencia, alguna pócima experimental para olvidar momentos de mi vida, me la tomaría. Aunque luego resultara mentira. Como algunos episodios de mi vida.

Pero si existiera eso de verdad la vida no tendría esa chispa que tiene de sorprenderte cuando menos nos lo esperamos. ¿O no?

Me imagino un día encontrarme con el diario-libro-libreta-papel de mi vida. Y me surgirían muchas dudas, pero sobre todo curiosidad por leer cosas de mi pasado, trasladarme hasta "esa vez" y recordar tanto mental, como físicamente lo que pasó. Pero, aún más curiosidad me crea saber qué pasará con la gente que hoy está en mi vida, conocer a la gente que aún no tiene cara en mi corazón y sentir y ver qué me van a aportar y qué me van a enseñar esas personas el día de mañana.

Sin embargo, yo soy contradicción, y si tuviera esa oportunidad la afrontaría con miedo. Porque sé lo que me pasó en el pasado, sé lo que me está pasando en el presente, pero el futuro es incierto y se tambalea. Puede que algo esté destinado para mí en este segundo y puede que haga ahora algo que lo cambie todo para siempre. A ESO SE LE LLAMA VIVIR.

Estoy segura que si supiera quién no va a estar en mi vida mañana, si me leyera el libro de mi vida en un solo día ansiosa por ver cómo voy a acabar, qué voy a conseguir, qué voy a perder, si habré conseguido todos mis sueños, no sería lo mismo. No viviría de la misma manera porque YA SÉ LO QUE VA A PASAR. Y eso no me gustaría. Porque estoy segura que no actuaría igual con la gente que hoy tengo en mi vida si en mi destino está que no van a estar conmigo mañana.

Por eso vamos a afrontar cada día como un nuevo reto en el que tenemos que ser nosotros al 100 % y luchar si pasamos una mala racha. Porque no es una mala vida, sino un mal día con 24 horas. Por eso cada día es una nueva oportunidad que tenemos para ser mejores personas y luchar por nuestros sueños.

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