jueves, 24 de julio de 2014

Salí a comerme el mundo, pero el hijo de puta me comió a mí

Mediocre. La sensación de estar en un sueño, y que de la nada algo haga que reaccione. Que siempre es difícil poner la primera piedra, lanzarse a algo nuevo, temer que te rompan el corazón, controlar la caída cuando has perdido la cuenta de lo alto que has subido....

Sobreviviendo en vez de vivir. Arrancarme el corazón es la única forma sana de seguir soportando las horas que componen los días. Llorar por nada. Pensando en todo. A navajazos por un sueño, por alargar ese segundo con él, contra la gente que desea pisarme para subir un escalón imaginario hacia ninguna parte, por quemar Jamaica en mi cuarto.

Podrán silenciarte, pero el corazón tiene más voz que cualquiera. Mi corazón hace de enero, de invierno, de hielo, de negro.




VAMOS DE CULO, PERO NO LO PONEMOS.

No hay comentarios:

Publicar un comentario