domingo, 13 de abril de 2014

Querer

Querer quererse. Querer morir. Porque la manera más preciosa de hacerlo es por amor. De nada sirve dejar el corazón virgen y con las ganas. Que el tiempo pasa y la vida pesa. Y yo aquí esperando encontrar a alguien que sea y no parezca. Y tú al otro lado del mundo, buscando a alguien con quien compartir la mitad de tu corazón que sea capaz de arreglarlo después de tanto tiempo en ruinas. La vida pasa, los sueños no se cumplen, las velas de cumpleaños se consumen, y el amor se ha quedado cogiendo polvo en el trastero. Te has recorrido todos los continentes en busca de «esa» persona. Y nada. Tu corazón sigue intacto, aunque un poco más viejo. Y cuando piensas que nada bueno te puede suceder, aparece la magia y las ganas de comerte el mundo aunque sea a escondidas y con chocolate.

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