La vida me sorprende de nuevo. Hace unos días me salió una foto de una persona que fue mi amiga desde los 7 años hasta los 16.
Toda una vida para una persona que simplemente tiene 24 años por dentro, pero por fuera dice que tiene 17 (aunque sabe que no los aparenta, pero esa es su forma de parar el tiempo, hipotéticamente hablando)
Ella para mí fue muy importante. Pasábamos seis horas juntas en clase y por la tarde seguíamos juntas. Quedábamos en mi casa para ver Embrujadas y jugábamos a ser Piper y Phoebe (nuestras favoritas)
Nuestro entretenimiento era estar andando por el pueblo. Así pasábamos las horas. Qué pasatiempo más simple, ¿no? Durante todas estas líneas íbamos creciendo. Siete años, ocho años, nueve años.... Y llegó el instituto. Esta etapa no la compartimos juntas, porque cada una fuimos a un instituto distinto. Sin embargo eso no nos impidió seguir viéndonos después de clase. Quedábamos casi todos los días y cuando no quedábamos recuerdo que me ponía triste y me aburría en mi casa sola.
Pasamos de ser dos a ser cinco en el grupo. Cuando teníamos 16 años una persona de nuestro grupo iba poco a poco metiendo mierda para que hubiese malentendidos entre nosotros y eso acabó por romper definitivamente la relación. Y me quedé sola. Esta etapa no la recuerdo muy bien, pero sé que me sentí muy mal, porque no tenía ningún apoyo. Pero como dice Albert Espinosa (el escritor que me cambió la vida cuando leí El mundo azul ama tu caos): "las pérdidas son positivas. Cualquier pérdida es una ganancia. Habrá épocas en las que solo perderás. Así que recuerda que hubo épocas en las que solo ganaste". Ojalá hubiese leído esto con 16 años. Y ahora lo entiendo todo.
Yo siempre he creído que todo pasa por algo y que si una persona ha llegado a mi vida es por algo, ya sea para enseñarme algo que no he conseguido descubrir por mí misma o, simplemente, para que cambie mi perspectiva de algo que yo consideraba fijo.
Y hoy, al enterarme de que esa amiga de la que hablaba al principio está embarazada, me dio tantísima alegría que, aunque hayan pasado 9 años sin saber la una de la otra tuve la necesidad de mandarle un mensaje privado para felicitarla por lo que estaba viviendo. No sabía cómo iba a reaccionar, pero mi parte ya estaba hecha. Para mi sorpresa ella reaccionó bien y me contestó. Nos hemos puesto al día un poco de nuestra vida que en 9 años pasan muchas cosas. O no. Y la verdad es que no me gustaría perder ese contacto que hemos comenzado a retomar ahora después de tanto tiempo.
Yo soy partidaria de las segundas oportunidades. Las personas no somos perfectas y podemos equivocarnos, siempre y cuando sepamos aceptar nuestros errores y rectificar.
Reconozco que en mi etapa adolescente fue muy mala con la gente. Me metía con todo el mundo y los criticaba un montón, porque yo me sentía la mejor (confianza que tenía y ahora no tengo....) Y miro hacia atrás y me arrepiento de haber sido así. Pero si no fuese sido así no sería lo que soy ahora, así que en parte me alegra haberlo sido, porque me he dado cuenta que ser así no me llevaba a ningún sitio.
No hay comentarios:
Publicar un comentario