Estoy en el trayecto.
Déjame hablarte de eso.
Conseguí roer el hueso, y ahora todo es tan ileso.
Preso, conseguí deshacerme de aquel hueco.
Y ahora mi camino es recto, incorrecto, tiene un defecto.
Aprendiendo que ir corriendo no significa que lo esté haciendo.
Cayendo. Construyendo. Rompiendo. Creciendo.
Pensando que huyendo se solucionará todo.
Y no.
Ése es el error.
Mañana será demasiado tarde para lamentos.
Mejor vivir el momento y dejar que pase el tiempo.
Si la cosa se pone cuesta arriba, parar no es una opción.
Queriendo rendirme, pero haciendo de esto algo grande : mi sueño.
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