¿Lo ves?
Querer perderse implica pérdida, parcial. Querer perder
implica pérdida total, absolutamente de todo.
Querer es abstracto, social, global, todo. Quererse es
específico, único.
Un día llegará un momento en que todas las cosas encajen. Y
ese día, descubrirás que, para llegar hasta donde deseas llegar, has tenido que
recorrer muchos kilómetros imprevistos, has luchado guerras, perdido batallas,
pero jamás, jamás, has perdido la sonrisa y la ilusión por conseguir “eso” que
tanto has deseado y que, por fin, lo has conseguido.
Puede que cuando te enfocas en un sueño, en una meta, te
imagines que el camino no va a ser costoso, que todo irá rodado, que todo será
fácil. Pero…. ¡¡qué equivocados estamos cuando pensamos eso!!
Las cosas llegan cuando tienen que llegar, no cuando tú
quieres que lleguen. Aprende de tus errores y jamás caigas en ellos. La vida te
enseña que nada es fácil, que hay montañas que parecen rascacielos y que para
llegar a tu meta tienes que pasar por ahí, sí o sí.
Pero, ¿qué entienden los
sueños de límites?
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