miércoles, 28 de octubre de 2015

NO ES LO MISMO

No es lo mismo querer perderse, que querer perder. Como tampoco significa lo mismo querer que quererse.

¿Lo ves?

Querer perderse implica pérdida, parcial. Querer perder implica pérdida total, absolutamente de todo.
Querer es abstracto, social, global, todo. Quererse es específico, único.

Un día llegará un momento en que todas las cosas encajen. Y ese día, descubrirás que, para llegar hasta donde deseas llegar, has tenido que recorrer muchos kilómetros imprevistos, has luchado guerras, perdido batallas, pero jamás, jamás, has perdido la sonrisa y la ilusión por conseguir “eso” que tanto has deseado y que, por fin, lo has conseguido.

Puede que cuando te enfocas en un sueño, en una meta, te imagines que el camino no va a ser costoso, que todo irá rodado, que todo será fácil. Pero…. ¡¡qué equivocados estamos cuando pensamos eso!!

Las cosas llegan cuando tienen que llegar, no cuando tú quieres que lleguen. Aprende de tus errores y jamás caigas en ellos. La vida te enseña que nada es fácil, que hay montañas que parecen rascacielos y que para llegar a tu meta tienes que pasar por ahí, sí o sí.

Pero, ¿qué entienden los sueños de límites?

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