viernes, 11 de septiembre de 2015

Un corazón que era amante de las ruinas

Tengo las costuras de los huesos en las últimas.
Las cicatrices sangrando y las lágrimas en ámbar.

Tengo el corazón hecho trizas.
Las agujas del reloj en el suelo.
La sonrisa en la basura.
Y vacía de sentimientos.

Tengo la vida en estado de espera.
Una lista que se resume en nada. Y vacío el minibar.

Tengo unas horas al día dedicadas al olvido.
Regreso al pasado.
Y revivo cada instante como si el ahora no importara.
Porque en realidad no importa.

O sí.

Tengo una coraza en el corazón, y he olvidado dónde he dejado la llave que lo abra.
Impotencia emocional.











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