«¿Te sientes solo? No importa. Porque un corazón grande se llena con poco»
La peor mentira que podemos sufrir es la de uno mismo. Porque cambiar la realidad no va a hacerte sentir mejor.
Una vez solo entiendes que no todo el mundo se merece tus consejos. Dejas de echarte la culpa de los abandonos de la gente y comienzas a aprender qué es vivir.
Incluso si se lo preguntamos a gente distinta lo que es para ellos vivir, contestarían distinto.
Suena loco, pero adoro los precipicios. Sobre todo los que llevan su nombre. Porque faltan personas y sobra gente. Y la decisiones de tus actos tienen consecuencias.
Ya no duele tanto que una persona querida e importante se vaya. Si tiene que ser así será.
Porque las personas llegan a tu vida para darte lo que no tienes y se llevan algo que desconocías de ti.
Y eso, es lo más cruel y lo más bonito que te enseña quién de verdad vale la pena y por quién no vale la pena luchar.
MI PROPIA AUTODESTRUCCIÓN. CAPÍTULO CERO.
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