Solo queda un día y tú estás malgastando las horas del reloj en dibujar poesía. ¿No ves que algo tan abstracto no se puede dibujar? Solo se puede sentir....
Pero ahí sigues, luchando por hacer realidad tus sueños, sin darte cuenta que las ganas de realizarlos se han esfumado por la puerta de atrás de tu vida.
"¿Me quieres?" Me dices. Y yo te contesto con un silencio mudo y sordo que solo los enamorados entendemos.
¿Cómo no te voy a querer? Me pregunto casi a diario. Si el amor es lo que mueve el mundo y no unas simples montañas.
Amanece y el tiempo se acaba. Te miro y ahí sigues dibujando poesía. "¿No te cansas de luchar contra imposibles?", te pregunto. Pero creo que no me oyes. Estás impregnado de esa sensación que solo los poetas sentimos : la inspiración.
Dicen que soñar es gratis, pero a veces sale demasiado caro. Me explico. Está claro que podemos darle rienda suelta a nuestra mente y soñar con cosas que nos gustaría alcanzar, pero, ¿has pensado alguna vez que esas cosas que quieres alcanzar a corto plazo sean solamente deseos? Sí. Deseos que quieres cubrir a toda costa y que solo así, piensas, podrás ser feliz.
La felicidad es abstracta. La felicidad es salir el sol, llover, ver a esa persona que te gusta, enamorarse, entretenerte arreglando un corazón roto, llorar de felicidad, llegar hasta donde te has propuesto, reír....
La felicidad no es más que tú por las mañanas en mi cama. Y créeme, que me pasaría la vida entera entre ellas con tal de no conocer otro sentimiento y otra sensación.
No hay comentarios:
Publicar un comentario