Yo, que cuestionaba cada palabra que la gente me decía, por miedo
a que fueran mentiras.
Yo, que alguna vez fui una persona buena, que ofrecía todo de sí sin
pensar en dar más o menos.
Yo, que en un pasado fui honesta con todos, pero en especial conmigo
misma.
Yo, que sin dejar de ser yo, dejé que otras personas dejaran huella en mí,
dejando que hicieran otro nuevo yo del cual no estoy muy segura.
Yo, que por más que lo intente no puedo deshacerme de todas las veces
que me han dicho que estarían y han acabado huyendo sin poder hacer nada por retenerlos.
Yo, que aún sigo pensando qué hice mal para que la gente que era mi prioridad
ahora sea mi opción.
Yo, que busco en otras personas que lo que a mí me falta. Que intento hacer borrón
y cuenta nueva, pero cuando me quiero dar cuenta cometo los mismos errores.
Yo, que sin saber ser alguien, elegí ser esa persona que estuviera para los demás.
Yo, que prefiero romperme el corazón a que venga alguien y me lo parta en mil pedazos, por la pereza de tener que volver a reconstruir todos los pedacitos.
Yo, que vivo con miedo de que venga una persona y no cumpla sus promesas.
Yo, que procuro mantener los cimientos de mi vida en pie. Y sé que ningún acontecimiento natural
va a poder derrumbarlos.
Yo, que sin quererlo he guardado el sitio de personas por tiempo indefinido en mi corazón,
sabiendo que no serviría de nada.
Yo, que hago más caso al corazón que a la cabeza.
Y así me va.
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