martes, 24 de diciembre de 2013

¿Cuántos me querrán sin condiciones?

No sabes el daño que haces hasta que alguien te hace lo mismo y lo sientes.
No sabes cuánto duele una despedida hasta que la persona que más quieres decide
irse sin ser echado de tu vida.
No sabes definir "amor" hasta que viene una persona que desordena tu vida y la pone
patas arriba.
Desconoces la traición hasta que una persona que quieres te pega una puñalada mientras
te mira cómo te desangras.

Te cansas de dar cuando ves que por una persona pones tu mundo boca abajo
y esa persona no mueve ni una piedra por ti.

Y llega ese momento en tu vida en el que decides no dar más de ti, por miedo. Ese miedo
que siempre te persigue. Porque no quieres te hagan daño. Ya no quieres más. Y decides
ponerte una coraza en el que nadie, NADIE pueda entrar. Ni siquiera puedes romperla
tú mismo, por temor a fallarte.

Dicen que lo que más duele son los golpes. Discrepo. Lo que más duele son las palabras.
Y más si vienen de personas que quieres ¿Por qué nadie (casi) cumple sus promesas? No
está de más que si prometes un "para siempre", sea así, pese a todo lo que pueda venir
detrás cuando lo jures. ¿Es mucho pedir gente de verdad?

Si el corazón fuera de usar y tirar, necesitaría un almacén entero para mí....




No hay comentarios:

Publicar un comentario