domingo, 20 de octubre de 2013

Cambios

Muchas veces no mostramos interés por los problemas de los demás por el simple hecho de que no son nuestros. Tampoco nos ponemos en la piel de los demás. Y mucho menos mostramos un poco de empatía. ¿Por qué? Nos quejamos de que no recibimos lo que nosotros damos. Pero, ¿te has puesto a pensar si das el cien por cien? Lo que damos a otras personas no puede ser medido por una ciencia exacta. Ni mucho menos podemos medirlo nosotros aunque creamos que sí.

Hablo por mí. En el pasado no cuestionaba cada movimiento o cada muestra de cariño que yo daba. Yo ofrecía sin pensar si era más o menos. Sin calcular si por hoy ya había dado todo el cariño que yo creía que debía de dar. Sin embargo, el tiempo, y sobre todo las personas, han hecho que cambie. Ahora cuestiono mis excesos de cariño. Y cuando creo que ya he dado bastante por una persona, paro. O quizá pare antes de tiempo, por miedo.

Y os preguntaréis, ¿tienes miedo a dar algo que no se puede tocar, ver, oler, o alcanzar? Y mi respuesta es bastante sencilla : Sí. ¿Acaso vosotros no tenéis miedo de que alguien que creías que era la persona perfecta para ti, esa que encajaba a la perfección en tu vida te decepcione?
Puede que "calcular" cuánto le quiero o le tengo que dar a una persona sea un gran defecto, pero, ¿quién no los tiene?

¿Creéis que esta frase es verdadera o falsa? : "Prefiero abandonar, antes que ser abandonada/o." Razonadme aquí abajo con comentarios por qué. Yo lo voy a poner a continuación.

MI RAZONAMIENTO DE LA FRASE :
Yo creo que es mejor abandonar a que te abandonen. Porque después de soportar la misma historia de personas que llegan a tu vida, la llenan de sonrisas y recuerdos, y luego te abandonan sin dar ninguna explicación, sin que en realidad tú hayas hecho algo para que lo hagan, te hace replantearte lo siguiente : ¿de quién es la culpa? ¿de ti por esperar mucho de esas personas, o de ellas por hacerte sentir tan bien que luego se olvidan de que existes?

No hay comentarios:

Publicar un comentario